Lazos rosas a la vida para ellas: revisión y dieta saludable

El cáncer de mama afecta cada año a 22.000 mujeres en España, según la última encuesta realizada por la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) con motivo del Día Mundial contra el Cáncer de Mama, que se conmemora el 19 de octubre. 
Detectar a tiempo la enfermedad es de gran importancia para su curación por lo que las revisiones y la autoexploración son fundamentales. A pesar de la extensión de los programas de detección precoz en todas las comunidades autónomas, según la encuesta de la AECC, el 64,7% de las mujeres fue diagnosticada tras notarse un bulto en el pecho.

Por otro lado, aunque un 47% de las mujeres tuvo que ser sometida a una mastectomía radical (una extirpación completa del pecho), los análisis demuestran una tendencia al alza de la cirugía conservadora. Precisamente, entre las mujeres que llegaron al diagnóstico a través de un programa de cribado (mediante una mamografía periódica), la tasa de conservación del pecho se eleva hasta el 66%; probablemente porque esta prueba permite detectar el tumor en fases muy iniciales, cuando aún no es palpable para la propia mujer.

La conservación del pecho no es una cuestión baladí, no sólo por estética, sino porque permite un mejor pronóstico y una recuperación más rápida, con menos secuelas en la calidad de vida de las afectadas. A esta mejor calidad de vida también ha contribuido la extensión del ganglio centinela; una técnica que permite ver si los nódulos de la axila están afectadas sin necesidad de quitarlos.

Dieta para prevenir cáncer de mama en Farmacia Internacional de Madrid

Desde la farmacia, nos vamos a centrar principalmente en otra forma de prevención: el cuidado de la alimentación es importantísimo. A continuación os dejamos unas pautas, sobre todo dirigidas a mujeres con factores de riesgo de padecer cáncer de mama.

Dieta para prevenir el cáncer de mama

Comer más alimentos procedentes de plantas

Se trata de aumentar la proporción de alimentos antioxidantes. Se debería consumir al menos cinco porciones diarias de frutas y vegetales. Las frutas son algunos de los alimentos más antioxidantes. Podemos destacar las granadas, arándanos, frambuesas, moras, bayas de Goji, albaricoques, papaya, entre otros. Entre las verduras tenemos la calabaza (zapallo), brócoli, col, ajo, chiles,… Entre las hortalizas, tomates, pimientos o pepinos son excelentes anticancerígenos.

Por otro lado, Los frutos secos y las semillas también nos aportarán gran cantidad de nutrientes antioxidantes (como la vitamina E): almendras, nueces, semillas de girasol, etc.)

El té verde y el té rojo son muy antioxidantes. Podemos tomarlos junto con alguna planta depurativa del hígado (alcachofa, diente de león, romero, etc.), del riñón (cola de caballo, estigma de maíz, etc.) y del pulmón (tomillo, pulmonaria, etc.)

Tomar alcohol con moderación

Un vaso de vino al día durante la comida es también una gran fuente de antioxidantes llamados polifenoles que contribuyen a mantener un buen estado de las células. Pero sobrepasar esta cantidad de alcohol no es aconejable si se quiere prevenir el cáncer. Hay que evitar los excesos además de sustancias tóxicas como el café, el tabaco y las drogas, ya que debilitan nuestro organismo y lo acidifican más.

Limitar los alimentos estrogénicos

Se ha demostrado que cuanto mayor es la exposición a los estrógenos más aumenta el riesgo de padecer cáncer de mama. Es conocido por ello que las mujeres que no tienen hijos, los tienen tarde, tienen la primera regla muy temparana y/o la menopausia tardía tienen más posibilidades de padecerlo. A pesar de que los estrógenos son necesarios, si hay muchos factores de riesgo, podemos hacer algo desde la alimentación para reducir la exposición a los mismos: no abusar de los lácteos, ya que son un auténtico cóctel de hormonas. Recordemos que el calcio también lo encontramos en el sésamo (ajonjolí), las algas, los frutos secos, las semillas de Chía, de amapola, cereales integrales, etc.

Escoger alimentos bajos en grasa

 Es muy conveniente reducir la grasa  y cuidar su calidad. La de origen vegetal, como el aceite de oliva sirve de ayuda, sin embargo,  la grasa animal favorece la producción de estrógenos y además tiende a acumular muchas toxinas. También es conveniente reducir los fritos y todos aquellos alimentos refinados e industriales o muy procesados. 

Aumentar la cantidad de fibra

El consumo de fibra es fundamental para eliminar el exceso sustancias tóxicas para el organismo. Aunque los estrógenos son imprescindibles es muy importante que cuando han terminado su vida útil los podamos eliminar adecuadamente ya que sino pueden tender a depositarse en los receptores de estrógenos (mamas en la mujer y próstata en los hombres)
Las verduras, legumbres y cereales integrales no deben faltar. Las semillas de lino también parecen ser buenas “eliminadoras” de esos estrógenos. Son beneficiosas las recetas que incluyan granos enteros como cebada, avena, trigo integral y arroz silvestre. Deberíamos disfrutar más del pan integral y cereales integrales como la avena y el salvado.

El intestino ya debe de funcionar correctamente si nuestra dieta es rica en fibra. Si no es así, podemos aplicarnos una lavativa o añadir a la infusión alguna planta laxante.

Mantener el peso equilibrado

Es aconsejable limitar el consumo de azúcares y refrescos, así como  disminuir las porciones de alimentos; no comer en exceso.

Fuente principal: elmundo.es

OTROS ARTÍCULOS RELACIONADOS

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s